Guía completa para montar tu propio PC gaming con cualquier presupuesto
- 22 mar
- 4 Min. de lectura
Montar un PC gaming adaptado a tus necesidades puede ahorrarte dinero y ofrecerte mejor rendimiento que los sistemas premontados. Además, te permite entender mejor cómo funciona tu equipo. Esta guía te lleva paso a paso desde definir tu presupuesto hasta encender tu nuevo PC. Aprenderás a elegir los componentes adecuados y a usar los filtros de nuestra tienda para encontrar piezas que se ajusten a tus objetivos y tu bolsillo.
Define tu presupuesto y uso
Start by deciding what you want your PC to do. This shapes every choice you make.
Tareas cotidianas, trabajo de oficina, navegación: apunta a una build de entrada entre 400–600 €.
Gaming en 1080p, creación de contenido: una build de gama media entre 700–1.000 € encaja bien.
Gaming en 1440p o 4K, edición de vídeo, renderizado 3D: las builds de alta gama empiezan en 1.200 € y pueden superar los 2.000 €.
Establece un presupuesto realista y divídelo aproximadamente así:
GPU: 30–35% (clave para el gaming)
CPU: 15–20%
Placa base: 10–15%
RAM: 8–10%
Almacenamiento: 8–10%
Fuente de alimentación (PSU): 8–10%
Caja y refrigeración: el resto
Esta distribución te ayuda a equilibrar rendimiento y coste.
Elige primero la CPU
La CPU determina qué placa base y qué RAM puedes usar, así que elígela antes que nada.
En la tienda:
Selecciona CPU en el menú de categorías.
Filtra por Marca de CPU para elegir entre AMD o Intel.
Usa los sliders de Núcleos e Hilos. Para gaming, 6–8 núcleos funcionan bien. Para creación de contenido, 12 o más núcleos ayudan.
Ajusta el slider de Velocidad Boost. Frecuencias más altas mejoran el rendimiento en un solo núcleo, lo que beneficia al gaming.
Usa el slider de TDP de la CPU para asegurarte de que tu sistema de refrigeración puede gestionar el calor.
Activa el filtro de GPU Integrada si quieres una opción de visualización de reserva sin tarjeta gráfica dedicada.
Ajusta el slider de Precio para mantenerte dentro de tu presupuesto.
Anota el tipo de socket de la CPU que aparece en las especificaciones. Lo necesitarás para la placa base.
Elige una placa base compatible
Tu placa base debe coincidir con el socket de la CPU y ser compatible con tu tipo de RAM.
En la tienda:
Selecciona Placa Base en la categoría.
Usa el filtro de Tipo de Socket para que coincida con tu CPU.
Elige el Factor de Forma que encaje con tu caja (ATX, Micro-ATX, Mini-ITX).
Filtra por Tipo de RAM (DDR4 o DDR5) y velocidad máxima soportada.
Comprueba características como ranuras PCIe, puertos USB y slots M.2 para SSD.
Usa el slider de Precio para ajustarte a tu presupuesto.
Una buena placa base equilibra funcionalidades y precio sin extras innecesarios.
Elige la RAM
La RAM afecta al multitarea y al rendimiento en juegos.
En la tienda:
Selecciona RAM en la categoría.
Filtra por Tipo para que coincida con tu placa base (DDR4 o DDR5).
Elige la Capacidad adecuada: 16 GB es ideal para gaming; 32 GB o más si creas contenido.
Usa el filtro de Velocidad. Frecuencias más altas pueden mejorar el rendimiento, pero comprueba la compatibilidad con tu placa base.
Ajusta el slider de Precio.
Compra la RAM en kits (2×8 GB o 2×16 GB) para aprovechar el rendimiento en doble canal.
Elige el almacenamiento
El almacenamiento afecta a los tiempos de carga y a la gestión de archivos.
SSD (Unidad de Estado Sólido): tiempos de arranque y carga de juegos más rápidos. Apunta a un mínimo de 500 GB.
HDD (Disco Duro): mayor capacidad a menor precio, ideal para almacenar archivos multimedia.
En la tienda:
Selecciona Almacenamiento.
Filtra por Tipo (SSD o HDD).
Usa los sliders de Capacidad para encontrar lo que necesitas.
Considera los SSD NVMe para mayor velocidad si tu placa base los soporta.
Ajusta el filtro de Precio.
Elige la tarjeta gráfica (GPU)
La GPU es el corazón del rendimiento en gaming.
En la tienda:
Selecciona Tarjeta Gráfica.
Usa los filtros de Marca (NVIDIA o AMD).
Ajusta la VRAM (mínimo 4 GB para gaming en 1080p, 8 GB o más para resoluciones superiores).
Filtra por Precio para mantenerte dentro de tu presupuesto.
Recuerda que la GPU suele llevarse la mayor parte del presupuesto.
Elige la fuente de alimentación (PSU)
Una PSU fiable protege todos tus componentes.
En la tienda:
Selecciona Fuente de Alimentación.
Usa el filtro de watts. Calcula el consumo total de tu sistema o añade un margen del 20–30%.
Busca la certificación 80 Plus para mayor eficiencia.
Ajusta el slider de Precio
Elige la caja y la refrigeración
La caja lo contiene todo y afecta al flujo de aire.
En la tienda:
Selecciona Caja.
Filtra por Factor de Forma para que coincida con tu placa base.
Comprueba que tenga buen flujo de aire y espacio suficiente para tu GPU y sistema de refrigeración.
Elige entre refrigeración por aire o refrigeración líquida.
Ajusta el filtro de Precio.

Monta tu PC
Una vez que tengas todas las piezas:
Prepara un espacio de trabajo limpio.
Instala la CPU en la placa base con cuidado.
Inserta los módulos de RAM en las ranuras correctas.
Monta la placa base dentro de la caja.
Instala las unidades de almacenamiento.
Conecta la GPU a la ranura PCIe.
Conecta los cables de la PSU a todos los componentes.
Comprueba todas las conexiones.
Enciende el equipo y entra en la BIOS para verificar el estado del sistema.
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